Núm. 58.
Boletín mes de Enero 2007
ACTIVIDADES REALIZADAS
El 12.535
nos ha dejado 54.000 en el Centro,
repartidos entre las 2.400 participaciones
vendidas, por lo que el premio que corresponde a
cada participación es de 22,50, que están
siendo abonados en cualquiera de las oficinas de
la Caja Laboral.
Como decimos en Castilla: menos da una piedra.
Se celebró la tradicional cena de Navidad de
nuestro Centro, y también un grupo de socios con
sus cónyuges asistieron a la cena de la
Asociación de la Casas Regionales en Burgos.
Ambas se desenvolvieron de acuerdo con lo
previsto.
Un pequeño grupo asistió a la exposición La
Belleza y la Locura. Una lástima.
El sorteo de la cesta de la porra, correspondió
al número 97, por ser la terminación de los dos
últimos números del gordo de Navidad, y le
correspondió a nuestro socio Manolo García.
Asimismo, realizado el sorteo de la cesta donada
por Caja Laboral, recayó la misma al socio
Víctor Moreno.
Enhorabuena a ambos.
También el día 28 los pequeños disfrutaron de
la fiesta que les prepararon algunas socias de
nuestro Centro, a las que agradecemos su
colaboración y entusiasmo. Valió la pena esta
vez.
El día 29 se obsequió con una copa de cava a
quienes se acercaron por el Centro, en simbólica
adhesión con la plataforma SORIA YA, que el
mismo día y a la misma hora hizo lo mismo en la
plaza de Herradores de Soria, pretendiendo
recordar a todas las administraciones sus
compromisos pendientes con la provincia soriana.
Por fin algunos socios se acercaron a tomar unas
copas y bailar la Nochevieja y la noche de Reyes.
PROXIMAS ACTIVIDADES
Se reanudan todas las actividades interrumpidas
por la Navidad.
También se envía junto al Boletín nuestro
calendario con las fiestas locales de Burgos,
además de las locales y la semana de Sanjuán,
de Soria capital.
28/01 FESTIVIDAD DE SAN LESMES
El próximo domingo, 28 se celebrará la
festividad de San Lesmes. El Ayuntamiento
organiza una procesión desde el Espolón a la
iglesia de San Lesmes, a las 11 de la mañana, en
las que pueden acompañar con el traje regional
los socios de los Centros Regionales. Así pues,
quien desee participar en la procesión deberá
ir ataviado con el traje regional. Posteriormente
todos podremos asistir a la misa en San Lesmes.
Igual que otros años se repartirán en la plaza
de San Juan los productos tradicionales.
Finalizada la misa se ofrecerá un vermouth a los
socios asistentes en nuestro Centro.
Por último se hará una comida de hermandad en
el propio Centro, como años anteriores.
Como habrá que encargar la misma, queda expuesta
una lista en la sede para anotarse.
El precio será barato, similar al de años
anteriores.
HISTORIA
DE NUESTRA TIERRA
SAN PEDRO MANRIQUE
Desde Oncala tomaremos una carretera provincial
que nos llevará, a través de picos serranos
donde se ubican San Andrés de San Pedro y El
Collado, hasta San Pedro Manrique.
Su población, la mayor de la zona, ronda los
quinientos habitantes y la localidad pierde un
poco su aspecto serrano envuelto en modernidad.
La villa perteneció a Diego López Manrique, en
época de Juan y, y más tarde, los Reyes
Católicos convirtieron a sus señores en duques
de Nájera. Gozó de un período de esplendor al
amparo de la Mesta, en los siglos XVI, XVII y
XVIII, como es habitual en esta zona, llegando a
tener más de 4.000 vecinos. Hoy sigue
manteniendo importancia convirtiéndose en la
capital de la comarca. No ha perdido su vocación
ganadera pero ha introducido ente sus forma de
vida la explotación porcina y la industria
chacinera, por lo que el viajero no debe alejarse
de aquí sin haber probado antes su chorizo.
Monumentos
Fruto de su importancia, conserva San Pedro
varias iglesias y los restos de un derruido
castillo, del que solo quedan dos torres
ruinosas. Cerca hay otras ruinas, las del
monasterio templario de San Pedro el Viejo.
En el siglo XVII llegó a tener cuatro parroquias
de las cuales hoy sólo se conservan San Miguel y
San Martín.
San Miguel se halla extramuros de la villa y
está totalmente en ruinas. Comenzada a primeros
del siglo XIII, es de un románico tardío.
Tenía acceso el templo por un arco apuntado
adornado con puertas de diamantes protogóticas.
Sufrió una reforma en el siglo XVI haciendo uso
aún del estilo gótico.
La iglesia de San Martín es la actual parroquia
y se sitúa en el centro de la villa. Es el
resultado de una mezcla de estilos, aunque su
factura es gótica, conservándose de esa época
la capilla mayor, otras dos capillas y la
sacristía. El resto es de época posterior, del
siglo XVIII. En su interior guarda notables
tallas y retablos barrocos.
La ermita de la Virgen de la Peña se levante
sobre lo que fue otra iglesia parroquial, de la
cual sólo se conserva la torre. La explanada que
se abre a su pie, rodeada de muros de piedra, es
el marco mágico e incomparable del rito más
espectacular de la provincia, el paso del fuego.
Costumbres
Tan ancestral ceremonia se realiza en la noche
del solsticio de verano, noche de San Juan. Todo
va a girar en torno a la hoguera, donde el roble
se convierte en las brasas incandescentes que van
a ser la alfombra por donde los sampedranos
descalzos rindan culto al fuego. Los pasos son
fuertes, rotundos, y se afirma que hay algo de
milagroso en el hecho de que no se quemen.
Algunos pasan con alguna persona a la espalda y
el silencio respetuoso del público se rompe tan
solo en el contar de los pasos y en la explosión
de júbilo cada vez que el pasador logra su
objetivo. La emoción llega a límites
insospechados, envolviendo incluso a los
forasteros contagiados por el mágico entorno.
El amanecer nos depara otra vistosa sorpresa. La
originalidad no ha acabado aún y el día de San
Juan se celebran las fiestas de Las Móndidas,
cuando tres mozas de original atuendo realizan
una procesión por el pueblo llevando en sus
cabezas un inusitado tocado que representa un
cestillo de nombre adornado con flores y cintas
de seda en cuyo interior hay pan, que será
ofrecido a la corporación municipal y al cura.
No se sabe muy bien el origen de esta prenda, que
pudiera tener reminiscencias de algún culto
romano, o bien que se conmemore el tributo de las
cien doncellas al rey moro. Pero no es el único
rito de la sanjuanada. También se realiza la
descubierta, en la que los ediles cabalgan en
torno a la localidad recordando las rondas que
realizaban en época medieval para defender la
villa. El premio serán las ofrendas de las
móndidas, que les esperan a las puertas de la
ermita del Humilladero.
ALREDEDORES DE SAN PEDRO
Después de comer en alguno de los buenos
establecimientos de la plaza de San Pedro
continuaremos camino. En los alrededores de la
villa, los pueblos pierden su población que se
va concentrando en el propio San Pedro o emigran
a tierras más lejanas, pero no por ello pierden
su encanto como Matasejún y Ventosa de San
Pedro, en los que ya se puede observar las
primeras huellas aisladas de dinosaurios, en la
adoberas de Matasejún y junto a la iglesia de
San Roque en la otra población, donde hay una
reproducción del Iguanodon. En ambos casos, son
tridactilos, de largos y estrechos dedos,
atribuyéndose a terópodos.
Después, Navabellida, Palacio de San Pedro -de
buena arquitectura serrana con alguna casona
blasonada que quizá diera nombre al pueblo-,
Montavés y Huérteles, cuya iglesia de la
Asunción conserva elementos góticos.
En la sierra de Alcarama y en el valle de
Linares, hay multitud de despoblados, de entre
los cuales hemos de destacar Sárnago, que se
repueble en verano y que mantiene una internaste
colección etnográfica en las antiguas escuelas.
Desde Taniñe se podrá acceder por tortuosos
caminos de arena hacia otros pueblos totalmente
abandonados, cuyas ruinas integradas en la
naturaleza ofrecen un espectáculo perfecto. Este
camino se debería recorres despacio, por lo que
el viajero que tenga prisa por descubrir el resto
del itinerario debe volver por estas tierras para
no perderse el encanto de estos parajes, en los
que se ubican Buimanco, Valdemoro de San Pedro,
Armejún, el bellísimo pueblo de Villarijo y
desde allí, andando -preferiblemente con guía
para no perderse-, Peñazcurna y Vea.
De: www.gumaro.com

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